jueves, 17 de septiembre de 2009

Distopía



Cuantas veces he tratado de explicarme la palabra libertad…

No esa libertad de fin de semana, vodka y resacas de lunes, si no esa libertad de la palabra, de escribir sin que sienta que algo se me quedo atorado en la garganta, esa literatura resuelta, de calles libres, de olor a río revuelto de esas mañanas de octubre que me
remotan al pueblo de los mosquitos, que cuaja, que fluye, que me atraviesa como agujas invisibles y distorsiona los sentidos, que me hace cerrar y vibras los ojos casi imperceptiblemente para después abrirlos , notar que el mundo ha cambiado por el poder de la palabra escrita…

¿Cuántas veces?
En ocasiones me pierdo en ella, la respiro, casi la toco

Y asi, hablar, escribir, quiero escribir, no un cuento o una novela, quiero escribir todo lo que siento y pienzo, a mi manera, ya si resulta cuen
to, novela, autobiografía lo dirán los que saben

Los personajes, un personaje que se mueva con esa codiciada libertad por las páginas para llenarme la boca de ego cuando diga yo los cree

El escritor debe de ser paciente ¿me ves a mi a los 20 años diciendo soy escritor? Notas el recor en mis palabras


Una historia que se sienta, que la cuente sin tristeza y lagunas mentales, de tener 60 años si es que no he muerto antes, ver un libro forrado con terciopelo negro, rojo o morado y mi nombre en letras doradas, y decir aquí te dejo, esta mujer que miraba y parecía no hacerlo a ninguna parte buscaba una forma de no terminar perdida…

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta es una de las mejores cosas que te e leido y han sido muchas cosas buenas pero esta definitivamente es de las mejores, te quiero mamon :)